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LEYENDA DE LAS ERAS DE PATONES

Las Eras de Patones están localizadas en la parte más alta del núcleo de Patones de Arriba.

Una de las principales historias que cuentan los vecinos de Patones relacionadas con las eras, tiene que ver con el cura de Patones durtante la Guerra Civil. Según se cuenta durante la Guerra Civil, los más exaltados del bando republicano fueron a buscar al cura para someterle a un comité revolucionario. El pueblo de Patones, aún teniendo vecinos de ambos bandos decidió por unanimidad esconderle y cuidarle ya que consideraban que era un buen sacerdote para todos.  El lugar elegido era una de las Eras del Cabezo. Se construyó una agujero en la pared de pizarra, se metió al cura y se tapó, dejando una agujero por el que se le proporcionaba alimento. Los vecinos de izquierdas y de derechas fueron fieles a la decisión de proteger al cura, proporcionándole de forma comunitaria comida y manteniendo el secreto durante toda la guerra. Los vecinos más mayores de Patones aún recuerdan como se les llevaba la comida " Yo se la llevé desde los ríos... " Yo le llevé la comida pero no pude verle porque si alguien me ve que le veo me matan a mi también". Tras la guerra el cura quedó en libertad pero no respondió  a la ayuda concedida por los vecinos de Patones. Algunos vecinos recuerdan que a pesar de que  le salvaron la vida miembros de los dos bandos , cuando se juzgó a simpatizantes republicanos durante la posguerra, el cura no actuó en su defensa . No obstante, es algo que enorgullece a todos los vecinos de Patones.

 

LEYENDA DEL REY DE PATONES

Según la tradición, Patones tuvo su propio Rey hasta el siglo XVIII. Las leyendas aluden a una monarquía milenaria, para algunos de origen visigodo, que consiguió pervivir a la ocupación musulmana.

Este rey trató con monarcas de la talla de Felipe II al que le dirigió una carta que empezaba " Del Rey de Patones al Rey de España". También trató, según la tradición, con Carlos III, que acabó con la dinastía patonera al negarse éste a pagar impuestos.

 

LEYENDA DE LA PRESA DEL PONTÓN DE LA OLIVA

Existen numerosas leyendas referentes a la presa del Pontón de la Oliva. La primera está relacionada con la talla de la corona de la reina en uno de los sillares. Para algunos vecinos es la piedra inaugural, y detrás de ella se encontraría un cofre lleno de monedas de oro. Para otros es una ofrenda que hizo uno de los presos a la reina Isabel, gracias a la cual se le perdonó la condena. Otros, simplemente creen que es la firma que se dejó porque fue construida por Isabel II.

Otra leyenda cuenta que en las argolllas que aparecen en la pared izquierda, era dónde se encadenaba a los presos y que las cruces que aparecen en todas las paredes se hicieron en conmemoración de los caídos.

Cuenta una vecina de Patones que durante la época de la construcción existía un poeta muy reconocido en el Atazar, al que se le pidió que recitara un poema para la inauguración. A pesar de que le daría mucho prestigio, el poeta  no quería recitar el poema que conocía del pontón de la oliva porque tal vez ofendiera a quienes acudieran al evento. Al final recitó uno que así decía:

" Todo aquel que haga un pantano

en piedra de calizal,

el agua se va a filtrar,

la prueba la tengo en la mano".

La leyenda no cuenta que es lo que pasó con el poeta, pero lo cierto es que el saber popular ganó al científico y la Presa del Pontón de la Oliva nunca cumplió del todo su función. 

 

LEYENDAS DEL ATAZAR

El pantano de El Atazar es original en muchas cosas y no sólo porque sea el embalse de agua dulce más grande del centro de España, o que su situación indique para algunos el centro geográfico que divide en dos mitades a la Península Ibérica. Dice la leyenda que sobre el embalse de El Atazar se han visto la presencia de objetos no identificados , los llamados " Ovnis".

 

LEYENDAS  DE TORREMOCHA DEL JARAMA

LEYENDA DEL TORREOTÓN

Según se cuenta esta torre debió de ser una granja medieval del Señorío de la Granja de Caraquíz, que se establecería sobre algún ancestral derecho de paso sobre el río.

Se ha llegado a considerar que el Torreotón fue el origen del primer asentamiento de Torremocha. El pueblo debió de ser trasladado hasta su ubicación actual debido a varias epidemias de peste.

Su actual estructura como torre mocha da nombre al municipio. Al parecer fueron los Reyes Católicos los que mandaron desmochar esa torre.

LEYENDA DEL PUENTE DE HIERRO

Según se cree antes de su construcción se cruzaba el río con barcas lo que tiene relación con la posibilidad de que el Torreotón fuera un embarcadero.

Según cuenta un vecino de la localidad, el puente de hierro sirvió como punto de resistencia ante los militares. Los habitantes de la fábrica dinamitaron el puente para que en caso de que llegaran los militares, hacerlo  volar para que tuvieran que buscar otros lugares de paso.

LEYENDA DE LA FÁBRICA DE HARINAS

Según comentan algunos vecinos durante la Guerra Civil y los primeros años de posguerra se molían en la Fábrica de Harinas 20.000 Kg. de harina aunque la fábrica estaba construida para 10.000. Estaba muy controlada por militares. Los vecinos de la vega que querían hacer estraperlo debían ir caminando por la noche hasta el molino del Riato en el término municipal de El Atazar.

Existe una leyenda acerca de una de las casillas de guardia del Canal de Cabarrús, la leyenda de la Casa de la Barca. Al parecer el nombre de "casa de la barca" se debe a la existencia de un embarcadero que permitía el cruce del río. Según parece en 1836 el conde de Cabarrús ofrece la construcción de una nueva barca que se instaló en un lugar próximo al molino de la fábrica.

DICHOS POPULARES

Los dichos populares de pueblos vecinos como Torrelaguna e incluso Patones cuentan como Torremocha, según se cuenta, fue un pueblo más pobre que los de su alrededor, y por ello tenían el siguiente dicho:

" Torremocha la pingocha,

tierra de pocos vecinos

el sacristán guarda a las vacas

y el cura a los gorrinos."

 

LEYENDAS DE REDUEÑA

LEYENDA DE LA CAMPANA QUE PARTÍA LAS NUBES

Cuentan los vecinos de Redueña que antiguamente cuando había tormenta, hacían sonar las campanas del pueblo para ahuyentar las tormentas y según la leyenda cuando las campanas sonaban se partían las nubes, alejando la tormenta de Redueña.